OPINION – Jueves 27 de julio de 2006.

Un asunto de todos que tiene solución

Por Héctor Onías Albaretto l

La generación de residuos sólidos urbanos requiere de recolección, traslado, tratamiento y disposición final que conforma una suculenta porción de la torta de distribución del gasto municipal. Una simple botella de gaseosa, mejor dicho su envase plástico, se abona tres veces: traslado de costo del envase al precio del producto; cuando lo recoge Cliba y por kilo de material enterrado en el predio de Bouwer. Lo mismo sucede con todo el packaging (envoltorio) de los productos que consumimos.

Un producto es más caro cuanto más tardemos en desembalarlo para usarlo y todos los materiales desechables pueden y deben ser reciclados para economizar energía, disminuir emisiones de gases de efecto invernadero y mantener limpia la ciudad o pueblo donde vivamos. La mayoría de estos materiales son polímeros plásticos. Por ejemplo, una botella de gaseosa tiene al menos tres tipos de plásticos: envase de PET, tapa de polipropileno y etiqueta de polietileno. Todos estos polímeros, por separado, tienen valor de mercado y pueden ser recuperados para ser reinsertados en el circuito productivo de la industria del plástico.

Es absurdo e irracional lo que estamos haciendo con estos materiales que ocupan el 60 por ciento del volumen de las bolsas de residuos domiciliarios, que taponan los desagües, que deterioran los mecanismos hidráulicos de los camiones recolectores, que tardan cientos de años en degradarse colapsando basurales, que contaminan visualmente nuestro entorno y, por si esto fuera poco, son productos derivados del petróleo cuyas reservas mundiales se agotan día a día.

No se trata de oponerse a la fuerza del viento sino de fabricar molinos. El hombre ha inventado máquinas para producir pero no para desarmar productos o artefactos. Ello trae aparejado un potencial enorme en la utilización de mano de obra desocupada en la incipiente industria del reciclado de nuestro país.

Un dato: sólo del plástico que tiran los cordobeses pueden vivir dignamente 3.500 familias de recuperadores. A problemas complejos como la basura, soluciones difíciles pero no imposibles. Casi todo está pensado, dicho y escrito; es cuestión de catalizar los hechos y en esto tienen mucho por hacer los municipios, cuya responsabilidad en la materia es indelegable e impostergable. Los intendentes deben considerar el tema como una cuestión de Estado municipal y desarrollar una visión estratégica que conlleve el alcance de metas y objetivos mensurables en el corto, mediano y largo plazo.

Pero, además, la sociedad toda debe involucrarse en esta simple pero gran tarea. Para lograrlo, la Fundación Ceipost (Centro de Estudios e Investigaciones Políticas, Sociales y Técnicas) presentó con éxito ante las autoridades nacionales, provinciales y municipales correspondientes el Programa de Reciclado de Plásticos (PRP) “Argentina Limpia, un país en serio”, que es el puntapié inicial para avanzar sobre la recuperación eficiente del resto de los residuos sólidos urbanos.

El programa

Trabajar para concientizar a través de la difusión, tarea ésta de las organizaciones barriales que presentarán el programa a las autoridades escolares de sus respectivos barrios.

Participación activa de los alumnos, mediante concursos de dibujo y literatura, cuyos temas excluyentes serán: el cuidado del ambiente, la defensa de nuestros recursos naturales y la integración sudamericana.

Se publicará el programa por medio de afiches en los edificios escolares, en las sedes de las ONG participantes y en comercios del barrio. Es muy importante, también, la colaboración desinteresada de todos los medios de difusión.

Para sistematizar, esta tarea se proveerá de los contenedores respectivos de cada establecimiento escolar participante.

Las escuelas que recolecten mayor cantidad de envases plásticos posconsumo, recuperados en cada hogar en óptimas condiciones de higiene, y considerando su número de alumnos, se harán acreedores a los premios establecidos.

Todo el material recolectado se transformará, mediante un proceso industrial de reciclado, en productos plásticos útiles y necesarios para nuestra ciudad. Se realizará un festival cultural de cierre donde se expondrán las obras, se entregarán los premios a los ganadores de los distintos concursos y se hará un reconocimiento público a quienes participaron activamente.

Objetivo general: mejorar nuestra calidad de vida. Crear conciencia ecológica, produciendo un cambio transversal en la comunidad, que lleve a Córdoba a convertirse en ciudad líder en el mundo en reciclado de plásticos.

Objetivos específicos: 1) vincular a la escuela con su entorno a través de la difusión del programa y de sus actividades diversas; 2) motivar la participación de los alumnos en la gestión y difusión de esta iniciativa; 3) desarrollar la cooperación entre los distintos actores involucrados: Estado, empresas y organizaciones de la comunidad; 4) Insertar el PRP en las campañas internacionales; 5) sumar propuestas a la Estrategia Nacional para la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Engirsu); 6) motivar a los docentes, alumnos y comunidad toda en la utilización de productos obtenidos mediante el reciclado; 7) convertir al PRP en un auténtico programa social de desarrollo productivo a escala local y regional.

Para llevar todo lo expuesto a la práctica debemos pensar como hombres de acción y actuar como seres pensantes. Nuestro planeta necesita hoy más que nunca de valientes decisiones políticas. Las voluntades débiles se traducen en promesas, las fuertes en hechos.